Esta mujer incansable y llena de
fe, recibe su recompensa, a pesar de pertenecer a un pueblo pagano en el
que no se servía al Elohim verdadero, ella es la Mujer Cananea, que algunos
conocen como la mujer de Sirofenicia, su historia se encuentra consignada por
dos discípulos de Yeshua Marcos 7:24-30 y Mateo 15:21-28, aquí se explicará la expresión, "No está
permitido tomar el pan de los hijos y echarlo a los perros". Con la ayuda
del Eterno se brinda la explicación emanada directamente de los textos
sagrados.
La mujer sirofenicia, merece ser
recordada por su insistencia, por su valentía en medio de la dificultad, quien
no se quedó callada y alego por su causa en favor de su hija; pero más allá de
esto nos enseña, que el Eterno quiere redimir a todos los seres humanos que se
acercan a EL, que encontrarse con el Mesías nos cambia la vida, y finalmente que la redención está a la puerta de
quien desee tomar del pan de los hijos, que aun de la migajas seremos
rescatados de nuestra vana manera de vivir.
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